Creo firmemente en todo aquello que promueva el buscar a Dios. En todo aquello que fortalezca y mejore el vínculo familiar y las relaciones con los que nos rodean. Vivir la experiencia de "Mi Esperanza Puerto Rico" fue único.
Entre los hermanos de nuestra iglesia se produjo regocijo al ver lo que Dios hizo por espacio de tres días consecutivos. Destaco como conocimiento más cercano, el trabajo logístico y preparativo que tuvo a su haber la Hna. Iris Morales. Estuve al tanto de los lugares que Dios le proveyó. Su entusiasmo y gran responsabilidad produjo en mi una contagiante chispa espiritual de la certeza de lo que sucedería en aquellos días.
Saber que durante tres días, a una misma hora nuestra isla estaría cubierta e impactada por la Palabra de Dios, fue fenomenal. No sé como describir ese sentimiento que experimenté al compartir con otros desde la comodidad de mi hogar, algo diferente. Brindar una nota positiva en medios de los días de catastrofe y desvío moral que vivimos.
Creo que Dios es la esperanza, pero no sólo de Puerto Rico, sino del mundo entero. Él es "Mi Esperanza Puerto Rico. Él es "La Esperanza para el Mundo"

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