El lunes de la semana pasada Dios me inquietó a visitar el Hogar Crea de Damas, aunque no es el día acordado de visitas. Éste es el lugar que Dios nos ha entregado para esparcir su semilla. Cuan grande fue mi sorpresa al encontrarme con una profunda necesidad. Al salir del hogar aquella noche, vi el respaldo de Dios además de su amor derramado en aquel sitio. Al día siguiente, como de costumbre, una representación de nuestro grupo familiar, estuvo presente para recibir y dar de lo que Dios nos ha entregado. Geremías, Brenda, Eliezer, Hna. Rogelia y ésta servidora, estuvimos envueltos en esta experiencia de evangelismo. Esta sería mi primera reunión con el Hogar Crea de Damas, luego de mi llegada de Anchorage, Alaska, donde el Señor Jesús, me permitió compartir su Palabra junto a la Iglesia de Dios y sus pastores, los Hnos. Polanco. En nuestra reunión, Dios nos habló a todos. Dios nos dijo que tenemos que persistir. Sólo lo podemos lograr si nos aferramos de su gracia. Han llegado nuevas integrantes al grupo de Damas. Todos fuimos impactados por el mover del Espíritu Santo. Una joven nueva de tan sólo veinte años de edad, nos deleitó con una pantomima. Llorábamos de verla adorar a Dios. No hubo que hacer llamado de salvación. Solicitaban por sí mismas la oración de fe y reconciliación. Casi a punto de finalizar, dos nuevas jóvenes llegaron para integrarse esa misma noche al programa. Una de ellas, con sus ojos llenos de lágrimas me decía: "Quiero reconciliar mi vida. Se que tengo llamado de Dios. Quiero arreglar mi vida con Él. No quiero volver a fallar. Ora por mi." A esto, sólo queda por añadir que Dios está sumando a su iglesia las almas que han de ser salvas. ¡Gloria a Él, por su salvación y por su redención!
lunes, 29 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
"La duda que condena" por Geremías Gutiérrez
“¡Una experiencia gloriosa!” La Hna. Aida Mota, junto a los hermanos de nuestra congregación, Adrian Santiago, Jessica Fermaint y Ada Maldonado, estaban en Anchorage, Alaska, mientras ocurría esta experiencia de Evangelismo. Por esta razón quedé al frente de este continuo reto de compartir la Palabra de Dios con las muchachas del Hogar Crea de Damas. En esta ocasión estuvimos presentes: Brenda, Leslie, Felicita, Cary, Rogelia, y este servidor. Felicita, nos bendijo con un muy ungido devocional. Felicita, logró integrar a todos los presentes en el mover de la adoración. Leslie, muy diligentemente, procuró celebrar las cumpleañeras del mes de marzo con un sabroso bizcocho. Hubo regocijo y alegría. Ambiente de gozo, lo que ocurre cuando corre la presencia de Dios en un lugar. Por mi parte procuré a la hora de la exposición de la Palabra, llevar ejemplos palpables de lo que representa la Fe Cristiana. Junto a una de las muchachas del Hogar, descubrimos que así como sin abrir un fruto sabemos certeramente lo que hay dentro del mismo, así certeramente podemos confiar que Dios tiene dentro de su corazón sorpresas y peticiones contestadas, porque aunque no lo vemos, la Fe nos grita que en Él, nada es imposible. Por el contario, si decidiéramos vivir sin fe, estaríamos condenados a no ver, ni palpar el mover sobrenatural de Dios. Dios nos recordó lo más esencial del Evangelio, la Fe; porque es imposible que el que se acerca, lo haga sin creer en Él. Además, sin fe es imposible agradar a Dios. Resultado, tres vidas aceptando el llamado de Fe. Estamos convencidos; por la fe se obtienen grandes victorias. Gracias Dios, por tu respaldo continuo.
Visita a hogar el miércoles 17 de febrero de 2010
- "Te haré llegar el número de teléfono de la familia que lleva visitándonos hace 3 semanas y desean un culto en su hogar." Nuestra líder de Evangelismo, Yanira Pérez, me dejó saber la disponibilidad de esta familia en recibirnos. El próximo paso obvio fue dar una llamada para corroborar disponibilidad. Lo demás es historia. Kelvin, Keila y sus niñas, nos recibieron con contagiosa alegría. Nuestra hermana María Isabel Hernández, compartió con los presentes un impactante testimonio de sanidad. Fue increible escuchar tal experiencia. Durante la exposición del mensaje, Hna. Felícita, Hna. Brenda, Hno. Geremías, lograron hacer aportaciones útiles y certeras a la Palabra compartida. Dios nos recordó por su Palabra que Él es nuestro alfarero. Por tal motivo, nos da la forma que mejor le parece. Resultado, Kelvin, entregando su vida, su corazón nuevamente a Cristo. ¡Que fiesta de regocijo! Estoy contenta del respaldo de Dios en nuestro grupo familiar. Estoy feliz de haber compartido con tan hermosa familia. La cual ha sido tocada, cambiada por el poder transformador de la sangre de Cristo. Dios sigue cambiando la situación espiritual de todo aquel que desee acercarse y buscarle. Nuestra iglesia y nuestro grupo familiar agradece encarecidamente a esta linda familia su atención y el hecho de recibirnos con gozo y hacernos sentir como en casa. El privilegio fue nuestro. Oramos para que Dios les ayude a seguir hacia adelante y para que Él les de toda victoria. Cuentan con nuestra ayuda y respaldo, además de nuestras oraciones. ¡Que hermoso es estar los hermanos juntos y en armonía!
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